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lunes, 25 de febrero de 2013

LENGUAS DE MEXICO

Lenguas de México

    
La gran cantidad de lenguas que se hablan en el territorio mexicano hacen del país uno de los que poseen mayor diversidad lingüística en el mundo. Además del idioma español, cuyos hablantes en sus variedades locales constituyen la mayoría lingüística, se hablan en México sesenta y siete lenguas y agrupaciones lingüísticas indígenas. Conforme al artículo 4º de Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas publicado el 13 de marzo de 2003, las lenguas indígenas y el español han sido declaradas «lenguas nacionales» por su carácter histórico, por lo que cuentan con la misma validez en todo el territorio mexicano.
La relación entre el español y las lenguas indígenas ha pasado por diversos momentos desde que los europeos llegaron a América. En el caso mexicano, numerosas lenguas indígenas fueron objeto de atención para los primeros misioneros evangelizadores, que mostraron un celo particular por aprender los idiomas nativos y cristianizar a los americanos en sus propias lenguas. Estos y otros intelectuales en los años posteriores a la Conquista produjeron las primeras gramáticas y vocabularios de idiomas como el náhuatl, el maya, el otomí, el mixteco y el purépecha. Así, estas lenguas fueron escritas por primera vez en caracteres latinos. En contraste, numerosas lenguas se perdieron antes de que pudieran ser registradas o estudiadas sistemáticamente, pues sus hablantes fueron rápidamente asimilados, o bien, se extinguieron físicamente. En el caso de decenas de lenguas desaparecidas entre los siglos XVI y XIX, lo único que queda son menciones de su existencia en algunos escritos y pequeños vocabularios. Se calcula que hacia el siglo XVII, en México se hablaban más de cien lenguas.
A partir de la independencia de México, se planteó la necesidad de castellanizar a todos los pueblos indígenas, pues se veía en la diversidad lingüística una dificultad para integrarlos a la sociedad nacional. Hasta el siglo XX, la única lengua de enseñanza y de gobierno era el español; los primeros intentos de alfabetización en lenguas indígenas tenían por objeto que los educandos adquirieran la escritura para después continuar el proceso educativo exclusivamente en español.
La población hablante de cada una de las lenguas nacionales de México no es conocida con precisión. El censo del INEGI señala que alrededor de seis millones de personas hablan una lengua indígena, pero el dato corresponde sólo a los mayores de cinco años. La población étnica indígena fue calculada por la CDI en 12,7 millones de personas en 1995, lo que equivalía al 13,1% de la población nacional en ese año (1995). A su vez, la CDI sostenía que en 1995, los hablantes de lenguas indígenas en el país sumaban alrededor de siete millones. Tampoco se conoce con precisión la magnitud de las comunidades hablantes de lenguas extranjeras que se han establecido en el país como consecuencia de fenómenos migratorios.

viernes, 14 de septiembre de 2012

¿CÓMO LOGRAR UN APRENDIZAJE POR COMPETENCIAS?



¿CÓMO LOGRAR UN APRENDIZAJE POR COMPETENCIAS?

Esta pregunta sin duda muchos docentes nos la hemos planteado, intentando llevar a nuestras aulas una forma distinta  de enseñanza que brinde aprendizajes significativos a nuestros alumnos. Sin embargo, muchas de las veces queda tan solo en intentos de cambio, sin llegar realmente a trascender.
En este breve ensayo hago una reflexión de cómo fue mi acercamiento a las competencias y lo que logré entender  después del curso de didáctica, tomado en estos dos semestres de estudio.
Creo que para todos los docentes ha sido difícil cambiar el paradigma de la enseñanza y muchos se han resistido a dicho cambio; ya sea por miedo, por pereza o simplemente por no entender la propuesta.
En nuestra zona escolar impartieron un curso muy general sobre la enseñanza por competencias,  pero desde entonces pensaba que éstas  se tenían que generar sólo en el alumno y que era una forma de que él mismo fuera construyendo su conocimiento a través de su propio proceso.
Sin embargo, no sabía como aplicar esta nueva forma de trabajo en la materia de Informática, que imparto. Pues no podía pedirles hacer algo que aún no conocían y que por la premura del tiempo y la extensión de los programas no me era posible emplear. Me sentía obligado a enseñarles los comandos requeridos para una aplicación y después ellos realizaban un ejercicio con los procedimientos explicados. Ahora me doy cuenta de que se trataba sólo de demostración y repetición, un proceso netamente procedimental o mecánico, sin pasar a otros niveles cognitivos.
Después nos dijeron que se tenía que trabajar con proyecto, pero no tenía claro cómo podía elaborarlos en Informática.  Fue entonces que comprendí que la transversalidad juega un papel muy importante y que me podía apoyar en otras materias y con otros compañeros docentes para que los alumnos elaboraran los proyectos.
Sabía qué tenía qué lograr  con mis alumnos durante el curso, sin embargo, no tenía un modelo consistente, ni idea de cómo elaborar propósitos claros que señalaran un nivel requerido de comprensión; por eso en este curso de didáctica fue muy valioso conocer la taxonomía (solo) siendo una herramienta eficaz que ahora empiezo a utilizar, escogiendo los métodos y las tareas de evaluación que realmente comprueban lo que se planteó en los objetivos.
Con este curso me queda claro que las competencias se refieren a todos los comportamientos referentes a una tarea que implica el saber pensar, el saber hacerlo y realizarlo a la luz de los valores individuales y sociales.
El enfoque por competencias nace de una realidad laboral cada vez más demandante, que implica formar individuos que puedan desenvolverse de manera eficiente en este contexto para tener mejores oportunidades. Por eso es importante saber que para hacernos competentes en cualquier actividad las características son:
·         El saber pensar; que se refiere al conocimiento teórico de la  actividad que se va a realizar.
·          El saber hacer se refiere a las habilidades y destrezas requeridas para realizar una actividad.
·          El saber ser se refiere a la actitud que es la forma de actuar ante cualquier situación  y los valores que son las convicciones que orientan nuestra conducta.
El docente debe  propiciar en sus alumnos estos saberes, así podrá brindar más y mejores herramientas que le servirán al alumno para toda su vida. Puede también comprometer al estudiante  a usar estrategias cognitivas de nivel superior mediante un método claro de enseñanza-aprendizaje, que además sea variado y que le brinde al alumno un bagaje de oportunidades para que él identifique las que más le ayuden según sus canales y estilos predominantes de aprendizaje.
Otro aspecto que el docente requiere desarrollar es la reflexión e investigación sobre los contenidos de la materia que imparte, las estrategias de enseñanza y aprendizaje que aplica y sobre todo el análisis de la propia práctica. Pues  nuestra labor es motivar, crear la necesidad de aprender, planteando y teniendo objetivos claros, dando la libertad de centrarse en la tarea sin necesidad de ser vigilados y con un diálogo que profundiza la comprensión.
Es importante que no perdamos de vista los enfoques preestructural, Uniestructural o multiestructural y abstracto ampliado(ACUERDOnúmero 444), recordando que los dos primeros se quedan en un nivel superficial y el último, que es el nivel de comprensión al que se requiere que lleguen los alumnos.
Otro aspecto para tener en cuenta es la forma en que evaluamos, comprendí en este curso que la evaluación toma un papel muy importante en el proceso de enseñanza, por lo que debo tener claros los aspectos a considerar, para calificar con objetividad y darme cuenta si las estrategias empleadas de verdad ayudan a mis alumnos a conseguir los propósitos. Pues la evaluación nos permite replantear los objetivos de la planeación, si no se cumplieron satisfactoriamente.
En lo que respecta a los alumnos la evaluación aplicada objetivamente le da claridad en lo que como docentes queremos que logre; le permite medir el nivel que alcanzó y ver sus áreas de oportunidad que debe trabajar a fin de conseguir el propósito planteado.
Pero las competencias no sólo son para los alumnos, también el docente debe desarrollar competencias que lo hagan ser cada vez más eficiente, que sea capaz de cambiar  sus actitudes y su forma de ver la vida, que se dé cuenta de que ya no va a enseñar como a él le enseñaron, sino que debe estar innovando constantemente para poder llegar a sus alumnos, compartiendo el conocimiento a través de las cosas que a ellos les gustan y no quedarse estancado pensando que no se puede, si no que debe intentarlo una y otra vez, de una y otra forma, hasta conseguirlo.
Sin embargo, debemos ser conscientes de que los cambios se darán poco a poco mediante el ejercicio de la planeación, aplicación y evaluación de la misma. Lo importante es perseverar y tener claridad en lo que queremos lograr. Hay que planear, actuar y cambiar, siendo promotores de acción en la investigación de nuestra propia práctica docente.
Puedo decir entonces que tenía corta visión de lo que eran las competencias y este curso me sugiere  seguir conociendo y esforzándome para manejar adecuadamente todos estos elementos; para poder realizar mis planeaciones de tal forma que no sólo se queden plasmadas en un papel, sino llevarlas a mi práctica docente, haciendo los cambios necesarios que permitan mejorar la práctica educativa y sobre todo el aprendizaje de mis alumnos…



Referencias de la web

 http://www.slideshare.net/triplege/evaluacion-por-competencias

Entrevista con Philippe Perrenoud, Universidad de Ginebra
Observaciones recogidas por Paola Gentile y Roberta Bencini
Texto original de una entrevista "El Arte de Construir Competencias " original en portugués en Nova Escola (Brasil), Septiembre 2000, pp.19-31.

ACUERDO número 444 por el que se establecen las competencias que constituyen el marco curricular común
del Sistema Nacional de Bachillerato.

martes, 11 de septiembre de 2012


                "COMPETENCIAS"

La palabra "competencias" tiene un carácter polisémico y sus orígenes se sitúan en la psicología conductista y en la teoría del capital humano. Las reformas educativas basadas en competencias aparecen como el remedio a una pobreza detectada en las prácticas de aula, en los modelos didácticos con los que se viene trabajando. Pero se olvida tomar en cuenta las condiciones en las que desempeña su trabajo un profesorado al que se le insta a cambiar, pero sin llegar seriamente a implicarlo. Se trata de tentativas que se promueven: a) sin tomar en cuenta sus culturas profesionales, las tradiciones en las que lleva años socializándose como profesional de la educación; b) sin una auténtica carrera docente que sirva para estimular innovaciones; c) con una cada vez más empobrecedora política de actualización del profesorado; d) con un monopolio editorial que obtiene grandes ventajas, mediante las políticas de gratuidad de los libros de texto y; e) ofreciéndoles la ayuda de un grupo de profesionales dedicados a divulgar y a tratar de aclarar al profesorado el "verdadero" significado de las distintas modas terminológicas con las que las autoridades educativas acostumbran a querer condicionar la dirección del cambio educativo.